El Misterio de la Piedad
El hecho que Dios llegó a ser carne es una de las cosas más maravillosas y, sin embargo, de las más incomprensibles acerca de Dios.
1 Timoteo 3:16 “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne . . .”
Jesús es como ningún otro hombre que jamás ha sido o será. El tiene dos naturalezas; El es totalmente Dios y totalmente hombre.
La mayoría de los problemas en las mentes de la gente en lo que concierne a la Deidad proviene de este gran misterio.
Ellos no pueden comprender la naturaleza dual de Cristo y no pueden separar correctamente sus dos papeles.
No pueden comprender cómo Dios podría tomar sobre Sí la forma de un bebé y vivir entre los hombres.
Es cierto que nosotros no podemos comprender totalmente cómo la concepción milagrosa—la unión de Dios y hombre—ocurrió en la matriz de María, pero sí podemos aceptarlo por la fe.
De hecho, si nosotros no creemos que Jesús ha venido en carne tenemos un espíritu de anticristo (1 Juan 7), pero si aceptamos esta doctrina de Cristo tenemos ambos el Padre y el Hijo (2 Juan 9).
Ambos el Padre y el Hijo son revelados en Cristo
Juan 10:30 Yo y el Padre uno somos.
Juan 14:6-11 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.
El misterio de Dios en la carne era un gran obstáculo para los judíos. Ellos nunca pudieron comprender cómo Jesús, siendo un hombre, podía ser también Dios
Juan 10:33 Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios.
Porque El afirmó ser Dios, ellos le rechazaron y buscaron matarle
Juan 5:18 Por esto los judíos aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.
Por esta razón, hasta el día de hoy muchos judíos no pueden aceptarle a Jesús.
En una conversación, un rabí ortodoxo judío nos declaró que él jamás le podría aceptar a Jesús como Dios.
El entendía que ya que Dios es un Espíritu omnipresente e invisible, El nunca puede ser visto por el hombre y no puede ser visible en la carne. Su razonamiento nos hizo recordar a los judíos en el día de Jesús. Tal como este rabí, ellos trataron de limitar a Dios por sus propias ideas preconcebidas de cómo Dios debería de actuar.
Además, ellos no tenían un conocimiento completo de las Escrituras del Antiguo Testamento que proclaman la deidad del Mesías.
Aunque es humanamente difícil comprender cómo el infinito Dios podría morar en la carne, las Escrituras, sin embargo, declaran que así fue. Le recordamos al rabí de la manifestación de Dios en forma de un hombre a Abraham en Génesis 18.
El admitió que esto era un problema para él, pero trató de explicarlo en términos de un antropomorfismo o lengua figurativa.
Entonces hicimos referencia a otros versículos de la Escritura tal como
Isaías 7:14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
Isaías 9:6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Jeremías 23:6 En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Adonai, justicia nuestra.
Miqueas 5:2 Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.
Para demostrar que el Mesías sería Adonai Dios. El rabí no tuvo más respuesta que decir que nuestras traducciones de estos versículos de Escritura posiblemente eran incorrectas.
El prometió estudiarlos a más profundidad.
Nunca ha existido un misterio con respecto a “personas” en la Deidad. La Biblia claramente afirma que hay un solo Dios, y esto es fácil de comprender para todos.
El único misterio acerca de la Deidad es cómo Dios podría venir en la carne, cómo Jesús podría ser ambos Dios y hombre. Pero la verdad de este misterio ha sido revelada a aquellos que creyeran.
El misterio de Jesucristo ha sido ocultado desde que el mundo comenzó, pero se dio a conocer en la edad del Nuevo Testamento
Romanos16:25-26 Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe
Colosenses 1:25-27 de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,
Un misterio en el Nuevo Testamento es simplemente un plan de Dios que no era entendido en el Antiguo Testamento pero que sí se ha revelado a nosotros.
Nosotros podemos Efesios 3:4,5 “entender . . . el misterio de Cristo, misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu”
Podemos saber el misterio de Dios y el Padre, que es Cristo
Colosenses 2:2 para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo
Actualmente, Pablo explicó este misterio diciendo que en Jesucristo mora toda la sabiduría, el conocimiento, y la plenitud de Dios
Colosenses 2:3, 9 en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas. Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo. Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad
El misterio de Dios ha sido revelado a nosotros por el Espíritu de Dios
I Corintios 2:7-10 Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
Esta revelación nos viene mediante la Palabra de Dios, que es iluminada por el Espíritu Santo
I Corintios 2:7-10
La luz de Cristo, quien es la imagen de Dios, ha brillado en nuestros corazones
2 Corintios 4:3-4 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
No hay por lo tanto ningún misterio bíblico acerca de la Deidad y ciertamente ningún misterio acerca del número de personas en la Deidad.
¡El único misterio es Cristo, y El se ha revelado a nosotros! El misterio de Dios y el misterio de Cristo convergen en la Encarnación. Es simplemente que el único Dios de Israel vino a la tierra en carne.
Este misterio se ha revelado y la Palabra de Dios declara que se nos ha hecho conocido hoy.