Jesús Era Dios Desde el Principio De Su Vida Humana
Dios fue manifestado en la carne mediante Jesucristo, pero ¿a qué punto en Su vida vino Dios a habitar en el Hijo?
La Biblia declara inequívocamente que la plenitud de Dios estuvo en Jesús desde el momento cuando la vida humana de Jesús comenzó.
1. Mateo 1:23 dice, “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.”
El era “Dios con nosotros” aun en su nacimiento.
2. Los ángeles lo adoraron en Su nacimiento Hebreos 1:6: Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios.
Simeón reconoció al infante como el Cristo Lucas 2:26: Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor.
Ana le vio al bebé como el redentor de Israel Lucas 2:38: Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.
y los hombres sabios adoraron al niño pequeño Mateo 2:11: Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.
3. Miqueas 5:2: Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.
Miqueas atribuyó deidad al Mesías en Su nacimiento en Belén, y no simplemente después de Su vida en Nazaret o Su bautismo en el Jordán.
4. Lucas 1:35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
Lucas explica por qué Jesús era Dios a principios de Su vida humana. El ángel le dijo a María, “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.” Jesús nació de una virgen, Su concepción siendo efectuada por el Espíritu Santo. Por esa razón (“por lo tanto”), El era el Hijo de Dios. En otras palabras, Jesús es el Hijo de Dios porque Dios, y no un hombre, ocasionó Su concepción.
Dios era literalmente Su Padre. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito . . .” Juan 3:16
Engendrar significa procrear o causar. Jesús fue engendrado por Dios en la matriz de la virgen María.
Isaías 7:14 también vincula la concepción virginal con el reconocimiento que el Hijo así nacido sería Dios. En otras palabras, en el momento de la concepción, Dios puso Su naturaleza divina en la simiente de la mujer. El niño que había de nacer recibió su vida y el lado a paternal de su naturaleza de Dios en aquel momento. Del lado de la madre recibió la naturaleza humana de María; del lado del padre (Dios, no José) recibió la naturaleza de Dios. Jesús obtuvo Su naturaleza divina mediante el proceso de la concepción; El no llegó a ser divino por algún postrer hecho de Dios.
El nacimiento virginal de Jesús establece Su deidad.
Algunos creen que Jesús recibió la plenitud de Dios en algún tiempo más tarde en Su vida, como, por ejemplo, en Su bautismo. Sin embargo, en vista del nacimiento virginal y de Lucas 1:35 esto no puede ser así.
Jesús recibió Su naturaleza de deidad así como también la naturaleza de humanidad en la concepción.
La descendencia del Espíritu Santo como una paloma en el bautismo de Jesús no era un bautismo del Espíritu Santo; Jesús ya tenía toda la plenitud de Dios dentro de Sí
Colosenses 2:9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.
Más bien, Su bautismo, entre otras cosas, ocurrió como una unción simbólica para el principio de Su ministerio terrenal y como una confirmación a Juan el Bautista de Su deidad.
Juan 1:32-34 También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo. Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.